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lunes, 27 de enero de 2014

PLANTAS MEDICINALES y SISTEMA RESPIRATORIO: PLANTAS EXPECTORANTES

La expectoración es la expulsión mediante la tos de la mucosidad que se encuentra en las vías respiratorias, así como, de los cuerpos extraños que puedan ingresar en ellas. La acumulación de mucosidad facilita que se desarrollen bacterias u hongos que pueden producir infecciones respiratorias graves. Por eso es necesario ayudar al organismo a expulsar estas secreciones utilizando sustancias (ya sean plantas, medicamentos o de otro tipo), que faciliten la expectoración.
El caso es que la medicina usa para tratar este problema, dos tipos de fármacos: los mucolíticos y los expectorantes. Los mucolíticos son los encargados de “romper” el moco espeso, haciéndolo más fluido. Son los más usados. Los expectorantes aumenta la cantidad de agua en las secreciones; esto hace que se vuelvan más líquidas y puedan expulsarse con más facilidad.
La eficacia de los expectorantes (incluidas las plantas) está condicionada por la ingesta de líquido del paciente. Es necesario mantener una hidratación adecuada para que los expectorantes alcancen su máxima eficacia. Para ello se aconseja el consumo de  dos a tres litros de agua al día en adultos. Esto ayuda a impedir la desecación del moco bronquial y retrasa la formación de tapones bronquiales. Cuando hablamos del consumo de agua nos referimos al total de ingreso en el organismo, es decir, contando los zumos, caldos, refrescos, etc. Del total del agua consumida una buena parte debe ser caliente, en forma de caldos y sopas porque esto aumenta la eficacia del expectorante.
También es muy adecuado humidificar el ambiente de la habitación de forma continuada.
Lógicamente hay que suprimir el tabaco y evitar los lugares cargados de humos o de polvo
 Son plantas expectorantes el Eucalipto, Tomillo, Hinojo, Pino, Anís verde, Tusílago, Regaliz, LLantén, Milenrama, Manzanilla amarga y dulce. También se usan bálsamos cómo el de Tolú o el de Benjuí. Además se han usado mucho y aún se siguen utilizando algunos aceites esenciales como eucaliptol, gomenol, guayacol, pineol, mentol… Estos aceites han formado parte, durante mucho tiempo, de medicamentos antitusígenos y expectorantes.

TOMILLO: Su uso está explicado entre las plantas antitusivas. 

EUCALIPTO: Es una planta muy usada para el tratamiento de la mayoría de los síntomas respiratorios porque sus hojas son ricas en un aceite esencial (eucaliptol) que facilita la producción de secreciones más líquidas. Además, posee efecto antiinflamatorio que ayuda a disminuir la inflamación bronquial y también es antiséptico. Inhalaciones: Se pone a hervir agua con un puñado de hojas y se tapa. Cuando hierva a borbotones se lleva tapado a la habitación dónde esté el paciente, se destapa y se deja para que humedezca el ambiente y para que inhale el eucaliptol. También se puede preparar añadiendo 10-15 gotas de eucaliptol al agua hirviendo.
Decocción: Se ponen 5-6 hojas por taza de agua y se hierven durante 2 minutos. Tomar dos o tres tazas al día.
En el mercado existen cápsulas para tomar 3 al día.
Baño de eucalipto. Se cuecen un puñado de hojas en un litro de agua durante 2 minutos. Se tapa y se deja 10 minutos más, se filtra y se añade el líquido resultante al agua caliente del baño.

Se debe evitar el consumo de la planta (y sobre todo del aceite esencial) en casos de gastritis o úlcera péptica debido a su efecto irritante sobre la mucosa que recubre al estómago. Por otra parte, debido a que el aceite esencial puede ser neurotóxico, se debe tener precaución en niños pequeños y en epilépticos, ya que puede aumentar la producción de convulsiones.

 HINOJO: Esta planta es utilizada como remedio popular cuando hay secreciones bronquiales difíciles de eliminar así como si existe tos. Se usan los frutos secos.
La Agencia Europea del Medicamento (EMA) acepta el uso tradicional del fruto de hinojo por vía oral como expectorante.
Según la Comisión E del Ministerio de dosis o la ingestión de los frutos en dosis superiores a las recomendadas.
No se recomienda ingerir aceites esenciales a las mujeres embarazadas ni a las que estén lactando.  

PINO: Es rico en una esencia que posee efecto antiséptico y expectorante. Los remedios con pino se usan sobre todo para mejorar bronquitis, sinusitis, faringitis, traqueítis, procesos gripales e incluso asmáticos (está contraindicado si el asma es alérgica).
Las yemas se usan en forma de inhalaciones para facilitar la expectoración.
La Comisión E acepta el uso de yemas de pino, aceite esencial de las hojas y  el aceite de trementina purificado en el tratamiento de afecciones catarrales de las vías respiratorias altas.
Infusión: de 20 a 40 gramos de yemas de pino por cada litro de agua; tres tazas al día.
Inhalaciones: Se hace una decocción con 1/2 kg. de yemas de pino en 2 litros de agua durante media hora; aspirar los vapores.
Aceite esencial: de 2 a 5 gotas sobre un terrón de azúcar 2-3 veces al día.
Cápsulas: de 1 a 3 al día.
 
Se deben evitar dosis altas e inhalaciones prolongadas, porque podrían producir irritación y nerviosismo.
No usar el aceite esencial en pacientes con gastritis, úlcera gastroduodenal, colitis ulcerosa, colon irritable, alteraciones renales o hepáticas, epilepsia, o enfermedades neurológicas. Tampoco se debe usar en las personas con alergias, especialmente respiratorias ni en las que son alérgicas a otros aceites esenciales.
 
TUSÍLAGO: Se utilizan las hojas en el tratamiento de enfermedades respiratorias (gripe, catarros, bronquitis).
La Comisión E aprueba su uso en los procesos de las vías respiratorias que se acompañen de tos y afonía. También en faringitis.
Por su toxicidad hepática grave no se debe usar más de 10-15 días.

NO ACONSEJO SU USO PORQUE EXISTEN OTRAS ALTERNATIVAS IGUAL O MÁS EFICACES Y MÁS SEGURAS.

domingo, 19 de enero de 2014

PLANTAS MEDICINALES y SISTEMA RESPIRATORIO. PLANTAS ANTITUSÍGENAS.

La tos es un síntoma que aparece en la mayoría de las enfermedades respiratorias; es un mecanismo del organismo para eliminar la presencia de sustancias extrañas de las vías respiratorias. Puede ser de dos tipos: a) tos productiva, es decir, tos que se acompaña de la eliminación de esputo, o, b) tos improductiva, que no se acompaña de la eliminación de secreciones.
La tos productiva o útil no debe eliminarse porque ayuda a eliminar las secreciones acumuladas evitando el desarrollo microbiano en ellas, así como la aparición de un tapón bronquial que en pacientes con patologías obstructivas (asma, enfisema…) pueda comprometer la respiración. Este tipo de tos solo se trata cuando aparece en individuos a los que hay que evitarles el esfuerzo de toser (insuficiencia cardiaca grave o recién operados. La tos improductiva inútil o irritativa es una tos seca y molesta que irrita la garganta. Esta tos que no tiene interés fisiológico y cansa al paciente puede ser eliminada: Para ello puede ser de utilidad el uso de plantas medicinales de acción antitusígena.

Son muchas las plantas con esta acción. Entre las más usadas están Tomillo, Orégano, Drosera, LLantén, Malvavisco o Altea, Regaliz, Tusílago, Pulmonaria, Amapola… 

Tomillo: Es una planta aromática muy usada en la cocina, especialmente en el preparación de platos de carnes. Posee acción antiespasmódica, expectorante y antiséptica, entre otras. Contiene aceites esenciales que suavizan la mucosa de la garganta, faringe, laringe y bronquios. Está indicado en el tratamiento de las enfermedades de las vías respiratorias altas que cursan con tos irritativa y afonía. La Comisión E del Ministerio de Sanidad alemán admite su uso en el tratamiento de los síntomas de bronquitis, tos ferina y catarro de las vías respiratorias superiores.
Se usa en forma de decocción que se prepara añadiendo 2 cucharillas rasas de café a 200 ml de agua hirviendo (un vaso de agua). Dejar que continúe el hervor 2-3 minutos más. Tapar y dejar 10 minutos reposando. Tomar 2-3 veces al día, preferiblemente endulzado con miel (si no se es diabético).
Para la afonía y el dolor de garganta se usa en gargarismos.
En el mercado se puede encontrar extracto de tomillo. Se administra 1 ml (unas  25 gotas ) 3 veces al día diluido en agua.
 
Óregano: Contiene aceites esenciales y otros principios activos que le confiere acción antitusígena y expectorante. También tiene efectos antibacterianos y antiespasmódicos. Se usa en afecciones respiratorias que cursan con tos seca. El aceite esencial extraído del orégano no debe ser ingerido bajo ninguna circunstancia. Es preciso evitar su uso medicinal en pacientes embarazadas, y en algunas personas puede generar irritaciones de la piel.
Se puede usar en infusión añadiendo una cucharada sopera de hierba seca por cada taza de infusión; tomar tres tazas al día. Para el asma se usa una decocción que se prepara hirviendo 30 g de flores en un litro de agua. Se endulza y se bebe tres vasitos al día.
También se puede encontrar en extracto fluido para tomar de 30 a 50 gotas tres veces al día. Existe en cápsulas para tomar tres cápsulas diarias. 

Drosera: Se usa la planta entera. Se dice de ella que tiene efecto espasmolítico y que produce dilatación de los bronquios. Por estos efectos es útil frente a la tos en procesos como faringitis, tosferina, bronquitis, laringitis y asma. También posee efecto antibacteriano.
Se encuentra en forma de planta triturada para preparar infusiones y tomar una taza tres veces al día.
Se puede encontrar en extracto acuoso para tomar de 20 - 30 gotas, 3 veces al día Las gotas deben mezclarse con un poco de agua o zumo de frutas. También existe extracto en glicerina para tomar de 15-20 gotas 3 ó 4 veces al día, diluidas en medio vaso de agua. Hay ampollas para tomar en ayunas, una al día.
 
Llantén o Plántago: Se usan las partes aéreas; las raíces no contienen principios activos relevantes. Tiene acción antitusiva debido a que contiene unas sustancias llamadas mucílagos que recubren la mucosa respiratoria inhibiendo la aparición de la tos. También tiene efecto antiinflamatorio que le ayuda en su acción. Su uso en forma de enjuagues bucales y gargarismos se usa en las inflamaciones e irritaciones bucales y de garganta.
Su uso es frecuente en el tratamiento de la tos improductiva que aparece en el resfriado común, gripe, laringitis, bronquitis y faringitis.
Sus formas de administración más habituales son:
En forma de infusión que se prepara hirviendo una cucharada sopera por taza y se toman 3 tazas al día. También existen cápsulas para tomar de 1ª 4 al día, así como preparados del jugo de la planta para tomar 10 ml de dos a tres veces al día (puro o diluido en agua o en alguna infusión).
 
Malvavisco o Altea: Se usa la raíz de la planta. Debido a la presencia de mucílago tiene propiedades suavizantes y antiinflamatorias que la hacen útil como antitusiva. Su uso está indicado en procesos que cursen con irritación de la mucosa respiratoria y de la boca siendo útil en el tratamiento de estomatitis, resfriados y bronquitis.
Se encuentra en forma de raíz cortada para preparar infusiones. Se añade una cucharada sopera del preparado a una taza de agua hirviendo, se tapa y se deja reposar 5 minutos. Se toman tres tazas al día.
También existen numerosos preparados mixtos que contienen esta planta junto con otras que poseen acciones a nivel respiratorio.
 
Cuando se tiene tos se debe beber abundante agua, así como zumos y caldos calientes.

 OTROS REMEDIOS CONTRA LA TOS
Está muy extendido en España el uso de cebolla cómo antitusivo. Se suele usar en crudo. Se trocea una cebolla, se coloca sobre un plato que se pone en la mesilla de noche. Se dice que se tose menos por la noche. No puedo afirmarlo, pero se puede intentar. No veo ninguna contraindicación ni efectos secundarios.
También es útil tomar vahos. Para ello se hierve agua (sola o con hojas de eucalipto dentro) en un recipiente tapado. Cuando comprobemos que está hirviendo a borbotones trasladamos el recipiente tapado hasta el lugar dónde vayamos a tomar los vahos; nos cubrimos la cabeza con una toalla y destapamos la cacerola para tomar los vapores. Hay que hacerlo con cuidado de no quemarnos la cara.
Del mismo modo, la cacerola con el agua hirviendo se puede llevar a la habitación dónde se encuentre el paciente y destaparla allí para que humedezca el aire y éste, al ser inspirado hidrate la mucosa de los bronquios con su elevada concentración de agua.
 
En cualquier caso, si la tos es muy intensa, si dura varios días sin mejorar o si se acompaña de fiebre o dificultad respiratoria, es necesario visitar al médico.  

PLANTAS MEDICINALES y SISTEMA RESPIRATORIO

GRIPE y RESFRIADO
La gripe es una enfermedad respiratoria contagiosa causada por un virus del cual hay tres tipos: A, B y C. Los virus de la gripe A y B causan epidemias porque son muy contagiosos. Si infectan a personas de riesgo pueden presentar complicaciones. La gripe C sólo causa una enfermedad leve.
En los seres humanos afecta a las vías respiratorias y con frecuencia se acompaña de síntomas generales como dolor de garganta, debilidad, dolores musculares, dolor estomacal, articulares y de cabeza, tos, generalmente seca, malestar general y algunos signos como pueda ser la fiebre. En algunos casos más graves puede complicarse con neumonía (que puede resultar mortal en niños pequeños y en ancianos). También pueden aparecer náuseas y vómitos.
La gripe se transmite desde individuos infectados a través de gotas cargadas de virus procedentes de los estornudos y la tos, así como, de las gotitas de saliva que se emiten al hablar. También se transmite a través de objetos contaminados al ser tocados por un enfermo de gripe. Por esta razón es muy necesario lavarse las manos con mucha frecuencia cuando se tiene esta enfermedad.
La gripe cursa con debilidad, cansancio, dolores musculares, temblores y fiebre que se acompaña de escalofríos y sudoración. Suele presentarse congestión nasal con secreciones abundantes y estornudos, dolor de cabeza, dolor de garganta, tos.
En los países desarrollados se han establecido campañas de vacunación anual frente a la gripe para las personas con mayor riesgo de contraer la enfermedad o que son más vulnerables a sus complicaciones. Una vacuna elaborada un año puede no ser eficaz al siguiente debido a los frecuentes cambios que sufre el virus.
El tratamiento es sólo sintomático. En los casos graves y hospitalarios el tratamiento consiste en el mantenimiento de las constantes vitales además de tratar los síntomas, ya que, los fármacos antivirales, tienen una eficacia muy limitada y presentan toxicidad importante.
Los antibióticos no mejoran la gripe. Sólo son útiles si existe una infección bacteriana asociada a ella o cuando se está en peligro de sufrirla. El médico es el único profesional que puede valorar e indicar su uso.
El paciente se suele recuperar en una semana y las muertes se deben a las patologías que ya presentaba antes de la infección gripal (alteraciones graves respiratorias, cardiocirculatorias, renales…).
En España la gripe es de declaración obligatoria.
 
El resfriado es una enfermedad infecciosa de sistema respiratorio, producida por determinados tipos de virus (que no son los virus de la gripe). Es leve y puede presentarse a cualquier edad. Es muy contagioso y sus síntomas principales son congestión nasal con muchas secreciones, estornudos, lagrimeo, picor y dolor de garganta, tos y sensación de malestar general. Dura entre 3 y 10 días
 
El tratamiento  consiste en el alivio de los síntomas mediante el uso de medicamentos y remedios caseros. Se usan antitusígenos, descongestionantes nasales, antisépticos orales, analgésicos…  No son útiles los antibióticos porque no mejoran los síntomas ni acortan la duración del resfriado. Aunque se diga lo contrario, la vitamina C no reduce ni previene los síntomas de la enfermedad.
Se aconseja descanso y consumir líquidos, preferiblemente calientes, en abundancia.
 

sábado, 26 de octubre de 2013

PLANTAS E INDIGESTIÓN


Las plantas más útiles en este cuadro son las que siguen. 
ALCACHOFA: ESCOP acepta su uso en molestias digestivas (por ejemplo dolor de estómago, náusea, vómitos, sensación de plenitud, flatulencia).
EMA acepta su uso tradicional para el alivio sintomático de los trastornos digestivos como la dispepsia con sensación de plenitud, hinchazón y flatulencia.
Puede producir cólicos abdominales y reacciones alérgicas. Por lo tanto, no se puede usar cuando exista alergia a la planta ni en casos de hepatitis o inflamación u obstrucción de los conductos biliares.
ANGÉLICA: La Comisión E aprueba el uso de la raíz en meteorismo (exceso de gases en los intestinos), flatulencia (producción de eructos), inapetencia y cólicos digestivos.
- Infusión: Añadir una cucharadita de raíz en una taza de agua hirviendo. Dejar reposar 10 minutos, colar y beber.
- Decocción: Hervir en agua, una cucharadita de la planta, durante 5 minutos. Dejar reposar 10 minutos, colar y beber.
LOS PACIENTES EN TRATAMIENTO CON ANTICOAGULANTES (SINTRON Y OTROS) NO PUEDEN CONSUMIR ESTA PLANTA POR EL PELIGRO DE HEMORRAGIAS. 

ANÍS VERDE: La Agencia Europea del Medicamento (EMA) acepta el uso tradicional del anís verde y de su aceite esencial, por vía oral, en el tratamiento sintomático de trastornos digestivos espasmódicos leves, incluyendo distensión abdominal y flatulencia.
Se puede adquirir en bolsitas para preparar infusiones.
Decocción: Hervir en agua, una cucharadita de los frutos (anises), durante 5 minutos. Dejar reposar 10 minutos, colar y beber. 

BOLDO: Aunque se ha usado y se usa en digestiones lentas, flatulencias y trastornos del hígado y de la vesícula biliar, produce toxicidad neurológica empeorando enfermedades cómo el Parkinson y Alzheimer. En personas con predisposición genética puede facilitar la aparición de las mismas.
CONSEJO: Dado que existen numerosas plantas con los mismos efectos, así cómo medicamentos cuyo uso adecuado es seguro, es ilógico usar boldo. 

COMINO: Actúa impidiendo la formación de gases y favoreciendo su eliminación en el estómago e intestino. Por eso es útil en meteorismo, aerofagia, digestiones lentas e inapetencia.
Se usa en infusión y en decocción. 

HIERBABUENA O MENTA: Se usa para aliviar la acidez, nauseas, vómitos, diarrea, pesadez de estómago y dolores digestivos.
Se puede adquirir en bolsitas para preparar infusiones.
Decocción: Hervir en agua, una cucharadita de las hojas, durante 5 minutos. Dejar reposar 10 minutos, colar y beber. 

HINOJO: El hinojo es una planta con efecto carminativo y antiflatulento, que facilita la expulsión de gases intestinales) y que normaliza la digestión cuando es lenta.
Toxicidad: Puede producir sensibilidad al sol. No se debe usar si se tiene predisposición a padecer cáncer de mama, o si se tiene la enfermedad. No deben consumirlo las personas epilépticas.
Se usa en forma de infusión. Su aceite esencial se usa en forma de gotas. 

MANZANILLA: Se utiliza en forma de infusión de hojas y flores para diversos trastornos digestivos como la indigestión, náuseas, vómitos, la pérdida del apetito y los gases intestinales (flatulencia).
Se encuentra en bolsitas para preparar una infusión con una taza de agua hirviendo. También puede hacerse con una cucharada de flores secas. 

RABO DE GATO O ZAHAREÑA: Se usa para aliviar gases, digestiones pesadas, mal sabor de boca y reflujo gastroesofágico.
No se le conoce toxicidad a las dosis adecuadas.
Se usa en infusión o decocción. También se vende en extracto líquido y en tintura.

REGALIZ: Se emplea la raíz y el rizoma. Es útil en úlcera digestivas, ardor de estómago, acidez y halitosis (mal aliento). A dosis elevadas puede producir hipertensión, dolor de cabeza, edemas, debilidad muscular o calambres. NO DEBEN CONSUMIRLO LAS PERSONAS HIPERTENSAS O EN TRATAMIENTO CON CORTICOIDES.
Se toma en infusión, decocción, gotas o en combinaciones  con otras plantas.   

Con el uso de cualquier planta medicinal, si el problema no ha desaparecido en 2 semanas se debe consultar a un médico.

viernes, 25 de octubre de 2013

INDIGESTIÓN, MALA DIGESTIÓN O DISPEPSIA.


En esta enfermedad aparece una sensación de malestar a nivel del estómago o del abdomen, ya sea durante la comida o después de comer. Se debe a que los alimentos no son adecuadamente transformados para poder ser asimilados por nuestro organismo.

Es un problema frecuente que no es serio, a menos que se acompañe de otros síntomas, como pérdida de peso o dificultad para tragar.
Las causas más frecuentes de la  indigestión son:
- Comer demasiado o demasiado rápido.
- Ingerir alimentos muy condimentados o grasos.
- Abusar de los alimentos fritos y de las carnes poco hechas.
- Consumir alcohol en exceso.
- Consumir una cantidad superior a la adecuada de alimentos ricos en fibra.
- Ansiedad y nerviosismo.
- Fumar.
- Tomar mucha cafeína y bebidas gaseosa.

Sin embargo, también puede deberse a la presencia de gastritis,  úlcera gástrica o intestinal, cálculos biliares, pancreatitis, o al  uso de ciertos medicamentos como analgésicos, antiinflamatorios y ciertos antibióticos. 

Entre los síntomas de indigestión se encuentran:
- Sensación de ardor o dolor en el área que está entre la parte inferior del esternón y el ombligo.
- Sensación de estar lleno que aparece a poco de empezar la comida o cuando ésta ha terminado.
- Sensación de digestiones larga y laboriosa
- Puede producirse hinchazón del estómago o del abdomen con o sin náusea.
- Falta de apetito
-- Mal aliento
- Eructos y meteorismo
- Náuseas. Diarrea o estreñimiento o ambos alternando.

Medidas higiénico-dietéticas que se deben seguir para evitar o mejorar los síntomas.
- No comer deprisa.
- Masticar lenta y completamente los alimentos.
- Evitar las situaciones que le causen nerviosismo, así cómo, el ejercicio físico después de las comidas.
Se debe evitar el uso de aspirina y otros medicamentos analgésicos y antiinflamatorios. Si debe tomarlos, hágalo con el estómago lleno.

Se debe consultar al médico si:
- Los síntomas duran más de una semana.
- Aparece pérdida de peso sin que haya una causa para ello.
-  Aparece dolor abdominal intenso.
- Tiene problemas para tragar.
- La piel y los ojos presentan una coloración amarilla (ictericia).
- Se presenta vómito de sangre o sangre en las heces. 

Se debe acudir a un servicio de urgencia si los síntomas se acompañan de dolor en la mandíbula, dolor en el pecho, dolor de espalda, sudoración intensa, ansiedad o una sensación de muerte inminente. Éstos son síntomas de un posible infarto de miocardio.