Las plantas medicinales son
muy populares, pero, antes de usarlas, debemos preguntarnos ¿son buenas para mí?
Porque dependiendo de la planta y de las necesidades específicas de nuestra salud,
puede ser adecuado consumir alguna o no.
Si está pensando en usar
suplementos herbarios, debe tener en cuenta los siguientes consejos:
1.- Informarse sobre la
planta que va a usar, cuáles son sus principios activos y si estos pueden
actuar negativamente sobre cualquier patología que usted presente.
2.- Seguir las dosis recomendadas y no excederlas.
3.- Observar si ejerce el efecto que usted está
esperando.
4.- Prestar atención a la
aparición de efectos indeseables como somnolencia, insomnio, dolor de cabeza o
náuseas u otros.
5.- No tomar ninguna planta
medicinal ni ningún complemento dietético si está embarazada o lactando, a
menos que su médico lo apruebe. Esto se debe a que no se han hecho sobre ellas
las investigaciones necesarias para asegurar su inocuidad para la madre y para
el niño
6.- No consumir plantas
medicinales compradas a través de Internet ni las que procedan de otros países
(especialmente las que proceden de China, India y otros países asiáticos). En
algunos de estos preparados se han encontrado ingredientes tóxicos (plomo,
mercurio y arsénico), así como fármacos que necesitan prescripción (diuréticos,
corticoides, antidiabéticos…).
7.- Muchas plantas producen interacciones peligrosas con
algunos fármacos. Los medicamentos que con mayor frecuencia producen
interacciones con las plantas son aquellos más difíciles de manejar, es
decir, los más peligrosos:
anticoagulantes, fármacos usados en la insuficiencia cardiaca, otros que se usan
en enfermedades autoinmunes (como el lupus o la psoriasis), o en los
trasplantes de órganos, también antivirales usados en el tratamiento del VIH y
otras infecciones víricas, etc.
Las plantas medicinales que con mayor frecuencia interactúan con
medicamentos son ajo, jengibre, ginkgo, ginseng y la hierba de San Juan o
hipérico.
Está demostrado que el ajo aumenta el sangrado en pacientes
que toman anticoagulantes y que causa hipoglucemia cuando se toma con algunos
medicamentos usados para la diabetes.
El ginkgo puede aumentar el sangrado cuando se combina con
Sintron o aspirina; también aumenta la presión sanguínea cuando se combina con
ciertos diuréticos.
El ginseng disminuye el efecto de los anticoagulantes y de
ciertos antidepresivos.
El hipérico disminuye los efectos de numerosos fármacos
utilizados en el tratamiento de enfermedades graves cómo la insuficiencia
cardiaca, SIDA, asma, depresión, los trasplantes de órganos, etc.






